¡¡AYUDA!!

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Hola a todos los que se aburren tanto como para mirar este blog y familiares,
tengo que pediros un favor.
Ainara y yo estamos concursando en Asignatura Milenio y hemos llegado a la última fase metidos en todo el percal y podemos luchar por conseguir algo guapo. Pero para ello necesitamos que la gente vote el trabajo.
Para ayudarnos seguir los siguientes pasos que no lleva nada de tiempo:
1. Meteros en www.asignaturamilenio.com
2. Registraros (os mandarán un correo para confirmarlo).
3. Una vez registrados ya podéis votar. Tenéis que votar por GARRAPATEROS accediendo a la tercera prueba, el nombre del trabajo es "La huella de un sueño después de muchas pisadas".
4. Para acceder a la prueba podeis hacerlo desde la clasificación general, pinchar en garrapateros, luego en la prueba y luego votar; o también por mostrar todas las pruebas enviadas y desde ahí votar la nuestra.
SE PUEDE VOTAR UNA VEZ POR DÍA!!!!!!!!!!!!
Anda porfa echarnos un cable!!!!!
Ser felices

La palabra intrusa

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- Fresca, brillante, antihistamínica. Elija usted la palabra intrusa.- dijo la entrevistadora entornando los ojos mientras esperaba la respuesta del candidato.
En frente se sentaba un joven enjaulado en un disfraz con corbata. Nervioso, intentaba encontrar aquel vocablo no invitado.
- Tómese su tiempo- añadió la mujer disfrutando del ritual- y por favor reflexione en voz alta.
El joven se puso serio, respiró hondo y miró a los ojos de aquella mujer.
- Es complicado. Las tres son adjetivos, pero creo que el intruso es “fresca”. Lo brillante ejerce una atracción irresistible, mientras que “antihistamínica” es una palabra divertidísima y esdrújula.
Ella sonrió.


Víctor Gutiérrez Sanz
AyG

El autoengaño

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La calle estaba abarrotada de personas. Era hora punta y todo el mundo se dirigía con prisas hacia su puesto de trabajo. Nadie reparó en él. Un hombre de unos 40 años estaba tirado en el suelo y vomitando. Una señora que hablaba con el móvil se apartó unos metros para no mancharse los zapatos. Indignada suspiró: “Mira que andar borracho a las 8 de la mañana…”. Al girar en la esquina una mendiga le pidió unas monedas. Ella buscó en su bolso y se las echó con infinita caridad.
1.020 millones de personas pasan hambre en el mundo. El nuevo informe de la ONU revela que la cifra aumenta cada año. Sin embargo el analgésico que recorres las venas de la sociedad ha afectado a su cerebro. Únicamente se han producido respuestas de indiferencia. El problema desaparece tras una cortina de hipocresía.
El ser humano es el animal capaz de realizar los mayores prodigios. Llegan al espacio, construyen armas capaces de aniquilar a su especie, aman, odian, y lo más asombroso, se autoengañan. El homo sapiens sapiens ha logrado crear una ficción y hacerla realidad en su mente.
Resulta inverosímil pensar que la hambruna a la que se enfrenta el mundo no afecta a sus vidas. No se creen ni causa ni solución del problema. Se resignan a ser peones de una cadena de montaje que no lleva a ningún lugar. La vida se ha vuelto demasiado complicada, hay demasiados problemas como para pensar en los del vecino.
Menos mal que existe la caridad. Ese sentimiento tan difícil de definir que se sitúa entre la vergüenza, la bondad, y quizás, el egoísmo. Egoísmo puro y duro. Unas monedas a un indigente, dar algo al Domund o a cualquier ONG, apadrinar a un niño y ese pequeño resquemor se limpia. Puede continuar el autoengaño.
Es necesario un cambio. Despertar de la operación del s.XX. Comenzar a mover los dedos de los pies, las manos, pasar a la cabeza y superar la anestesia. Occidente es el causante de la sangría que se vive en el resto del mundo. El nivel de vida que siguen sus ciudadanos es inviable. Si cada persona que habita en el mundo consumiera la misma cantidad que un europeo o un norteamericano necesitaríamos el espacio de tres Tierras.
La caridad del egoísmo puede ser sustituida por el altruismo. La acción social y la concienciación son los motores del cambio. Todo esté en nuestras manos. Se puede cambiar el mundo. Aún existen idealistas que continúan con el autoengaño de pensar que toda utopía es realizable.


Víctor Gutiérrez Sanz
AyG

Camino sin retorno

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Falta poco, ya llegamos a la meta, en poco más de 3 años no habrá vuelta atrás.


Greenpeace. Activistas por el clima